Ocurrir más en alma
¿Seré libre tras el estremecimiento?
La nuca del jolgorio me saluda ya desde su frente.
Mientras viene, también ya se ha ido.
Sonrío con la boca quieta.
Los vientos salen disparados de mis velas de red.
Me empujo con la poca brisa
que capturan los finísimos hilos.
Después la tormenta sopla fuerte,
pero las velas se sienten dañadas.
Mientras tanto no puedo evitar
ver al horizonte,
en el muelle hay otros barcos,
y aquel perdón está en la orilla.
20/12/2025
09:25 a.m.

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